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Dr. Pere Marqués
Profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona
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Entrevista a Pere Marquès

Es prácticamente imposible resumir el currículum de Pere Marquès. Este profesor del departamento de pedagogía aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona lleva casi 23 años ejerciendo la docencia, realizando investigaciones, publicaciones, congresos, ponencias… además de haber programado todo tipo de herramientas digitales y ser un firme defensor de las Nuevas Tecnologías aplicadas de en el aula, eso sí, de manera planificada y responsable.

Pere es Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Barcelona, además de Licenciado en Ciencias Económicas y Maestro de Enseñanza General Básica. Es profesor de Tecnología Educativa y de Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación entre otros y mantiene una
página web personal en la que ofrece todo tipo de recursos docentes relacionados con la enseñanza y las nuevas tecnologías. Además, mantiene un blog llamado Chispas TIC y Educación , donde ofrece la actualidad relacionada con la implementación de las TIC en clase y avanza resultados de las investigaciones en las que participa. Por si esto no fuera poco, también es el principal coordinador de la Comunidad de Didáctica y Multimedia (DIM) de la Universidad Autónoma de Barcelona, donde profesores, gestores educativos y especialistas pueden encontrar una red social donde compartir contenidos y experiencias.

Como podemos ver, Pere Marquès está más que cualificado para poder opinar sobre la actual situación de las Nuevas Tecnologías en España. Para conocer la perspectiva actual y futura de la educación de manos de un experto, wikisaber te ofrece una entrevista. Que la disfrutes.

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P: Si introducimos su nombre en Google, aparecen más de cinco millones de entradas. Le gusta lo que hace, ¿no?

R: (Risas) Sí, eso es. Me gusta lo que hago, y creo que es una forma de contribuir mínimamente a mejorar las cosas.

P: Entiendo, por su actividad, que realmente cree que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) pueden mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje. ¿En qué sentido cree que se da esta mejora, de qué manera contribuyen las TIC a mejorar la educación?

R: Yo matizaría: Las TIC pueden mejorar la educación; no necesariamente la mejoran, sino que pueden mejorarla. Depende de cómo se utilicen: si las utilizamos adecuadamente, las TIC pueden contribuir poderosamente a afrontar la mayor parte de los problemas que actualmente tiene la educación. Por ejemplo, situémonos en un aula de clase en la que existe el problema de que, en ocasiones, los alumnos no aprenden lo que deberían aprender. ¿Cómo se realiza el proceso de aprendizaje? Porque la materia prima que necesitamos las personas para aprender es la información, yo aprendo cuando soy capaz de integrar de manera significativa una nueva información en mis esquemas mentales, y esa información se vuelve significativa y funcional, y yo la convierto así en conocimiento.

La materia prima es la información; sin ella, no se puede generar conocimiento. Las Nuevas Tecnologías, pensemos en Internet son una ventana a prácticamente toda la información que existe en el mundo. Por lo tanto, tener esto dentro de un aula, multiplicará para profesores y para estudiantes las posibilidades de disponer de información variada en múltiples soportes: información textual, información a través de imágenes, vídeos,… por lo tanto, materia prima para crear conocimiento.

Pero aún hay más: para que esta información se convierta en conocimiento es fundamental procesar, hacer cosas con esta información, resolver problemas, interactuar con situaciones, con personas… resulta que las nt son un poderoso canal de comunicación interpersonal a través de los foros electrónicos, los chats, el entorno de la web 2.0.

Por lo tanto, información y comunicación, dos elementos clave para el conocimiento, las TIC nos lo ponen a nuestro alcance.

P: Yo quería preguntarle también, obviamente ahora estamos en un momento de cambio, estamos en un momento de transición y ante esto oímos muchas voces de profesores que se sienten desubicados, que no saben cuál es el escenario y cada vez se habla más de que los alumnos construyen su propio aprendizaje. Dentro de este panorama, ¿cómo definiría usted el papel del profesor? ¿Cuál es la figura del profesor dentro del aula?

R: El profesor, además de seguir siendo profesor, es él, mejor que nadie, el que mejor puede orientar estos aprendizajes y motivar a los estudiantes. Además tiene que adoptar otro rol fundamental: el rol de aprendiz. En este mundo cambiante, en un mundo lleno de novedades en el que el alumnado, a medida que va aumentando su edad, tiene más autonomía para aprender cosas interesantes, cosas adecuadas, no puede saber todo, por lo tanto debe estar aprendiendo continuamente y una buena fuente de aprendizaje son los estudiantes, una forma muy sencilla de aprender. Si ahora ya sabe usted, estamos hablando del Plan de la escuela 2.0, que poco a poco nuestras aulas van a cambiar, la pizarra y tizas será sustituida por la pizarra digital, cada alumno tendrá un portátil, etc. Pues en este contexto nuevo, la escuela 2.0, una de las mejores cosas que podemos hacer los profesores es decir a los alumnos que traigan a clase información que hayan encontrado en Internet para compartir información con los demás. Cuando los estudiantes llegan a clase y aportan información sobre los temas que estamos tratando, comparan la información con lo que han traído los otros estudiantes y miramos si es verdad o es mentira, si yo tengo una información mejor, si esto puede ser útil. El profesor integra en realidad, en un grupo, en una comunidad en la que, sin comprometer su posición de profesor dando clase, compartiendo experiencias, entramos en una nueva dinámica de clase, en un nuevo rol de profesor, en el que los alumnos se convierten en profesores también. Profundamente motivador e interesante.

P: ¿Y qué opina usted sobre toda la polémica que ha surgido sobre los alumnos y la seguridad, todos estos temas que se están planteando en redes sociales, o los tipos de “información” que se pueden encontrar en Internet. ¿Qué postura cree que socialmente, las familias, los padres, los profesores, deberían tomar ante esto?

R: Es un problema, un gran problema. Esta posibilidad de que los estudiantes adquieran tan fácilmente información de Internet es un gran problema. Las ventajas que obtenemos, como hemos constatado, son muy superiores a esos problemas, entonces los problemas los hemos identificado y hemos de ver cuáles son las mejores soluciones para eliminarlos o, por lo menos, obviarlos. Entonces, en el caso de los chicos y chicas más pequeños, hay el papel más fundamental de la familia. Y hay una serie de orientaciones de diversas entidades que, con el tiempo, han ido ya avanzando en poner a disposición de todos el ordenador, por ejemplo. Hay una costumbre común de que un niño de, por ejemplo, 8 años, tenga el ordenador en su habitación. El ordenador debería ser un elemento de uso común que se usa en las zonas compartidas de la casa bajo una seria supervisión. Incluso a estas edades tempranas recomendamos que se pongan filtros. Nos podemos imaginar internet como un mundo paralelo, cuando los niños bajan a la calle también se encuentran con riesgos. En internet ocurre lo mismo: existe la necesidad de que vayan bien protegidos. Esto para los niños más pequeños, pero los adolescentes son otra cosa y ya quieren ir solos. Entonces lo que hemos de hacer es  lo mismo que hacemos cuando les dejamos ir a la calle: les hacemos un seguimiento más lejano. Es absurdo querer impedir que accedan a internet, como es absurdo tratar de impedir que vayan a la calle: ellos lo harán de todos modos.

P: Relacionado con el tema de la formación, ¿qué opinión le merece a usted, a rasgos generales, el programa escuela 2.0 para la introducción de tecnologías y formación digital en los centros?

R: Me parece pero que muy bien. Nuestro país está bastante flojo en cuanto a tecnología en las aulas de clase, por lo tanto ahora mismo en España menos de un 20% de las clases tienen un vídeoproyector, por lo tanto en el aula digital, es decir, con un portátil por alumno, estamos por debajo del 3%. Por tanto, este nuevo plan de la escuela 2.0 me parece muy bien, me parece una necesidad y como le he dicho al principio de la entrevista, esto nos puede venir muy bien, puede contribuir positivamente a la educación, pero hemos de hacer las cosas bien. Si lo  hacemos mal, simplemente poniendo la tecnología en las escuelas, puede ser incluso contraproducente. Hacer las cosas bien quiere decir poner la tecnología de forma adecuada, por ejemplo, si van a poner 200 ordenadores en una escuela, la conectividad tiene que ser la adecuada, el profesorado tiene que tener la correcta formación y tiene que aprender a utilizarlas de una manera dinámica para sacarles el máximo partido. La formación del profesorado no es sólo en el sentido de usar los ordenadores e internet, que también, lo tenemos que formar para que crezca, adecuarse a la circunstancia positivamente y ser capaces de asumir que los alumnos van a construir su propio conocimiento. Traer, compartir, debatir. Tenemos que hacer las cosas bien: la tecnología  tiene que ser la adecuada, tiene que colocarse bien y tenemos que dar toda la formación necesaria.

P: ¿Y en este proceso de encontrar el camino correcto, tenemos modelos a seguir? ¿existen países que sean un ejemplo de integración de las TIC en el aula?

R: Más que países, de lo que se trata es de tener una cultura propia. Hacer estas comparaciones que se hacen entre nosotros y Finlandia no tiene sentido. Finlandia es culturalmente muy distinto a nosotros. Allí son los estudiantes más brillantes los que piden hacer la carrera de maestro, eso supone una forma distinta de organizarlo todo desde el principio. Son peligrosas estas comparaciones, yo más bien le pondría ejemplos de regiones más o menos próximas dentro de nuestro propio país. Por ejemplo, en Aragón se  ha realizado una experiencia de introducción de portátiles en clase y se está llevando bastante bien, razonablemente bien. En el sur de Francia, se ha hecho también esta implementación, y siempre ha ido acompañado de esto que le decía: poner bien la tecnología, lo que supone que en el centro haya una persona de apoyo dedicada exclusivamente a esto.  Atender las dudas, apoyar adecuadamente al profesorado, y al mismo tiempo una gran incidencia en la formación de los profesores.

P: acaba de decir que en países como Finlandia, son los alumnos que sacan mejores notas los que luego cursan los estudios de profesor. Justamente ahora en España estamos con este tema de la polémica sobre la autoridad del profesor. ¿Porqué no ocurre todo esto en España? ¿porqué parece que la figura ha sufrido un descrédito a lo largo del tiempo y no tiene la consideración social que debería?

R: Desde mi punto de vista tenemos un gran desconcierto en educación en este país. Yo he visto pasar por delante de mí muchas leyes educativas. Esto hace muy difícil el trabajar, porque están continuamente cambiando leyes, muchas veces cambiando su nombre por otra cosa, muchas veces estas leyes se hacen con buena intención pero sin tener en cuenta la pieza fundamental que es el profesor. Es muy bonito decir “hay que cambiar la manera de dar clase”, pero hay que dar la formación adecuada, y esto no se hace diciéndole al profesor que se lea dos libros de pedagogía o dándole un curso donde la gente va a decirle al profesor lo mal que está todo. Yo pienso que entre otras cosas, desgraciadamente, en este país no tenemos las ideas claras. No sabemos cómo queremos que sea el sistema educativo, y a partir de ahí, todo va mal. No obstante, se van tomando iniciativas, pero estas iniciativas pueden acabar siendo simplemente parches. De la misma manera que  aplaudo el proyecto de la escuela 2.0, este proyecto, sin tener un sistema educativo en el que toda la sociedad esté de acuerdo, en el que no sabemos si al cambiar el partido dominante tendremos un sistema educativo nuevo, puede no salir bien. Un sistema educativo tiene que estar consensuado y si el empleado no está formado y convencido no hay nada que hacer. Esto lo dice cualquier manual de pedagogía y yo a lo largo de mi vida he visto desfilar toda una serie de sistemas educativos o proyectos de sistemas educativos que no cumplen estas premisas tan esenciales. De todas maneras, soy optimista. Creo que por una parte las nuevas tecnologías que ahora se introducen van a originar una necesidad de replanteamiento en la forma de trabajar en las aulas y los centros, y esta necesidad que surgirá en todas partes obliga a tener que sentarse nuevamente y consensuar un sistema educativo estable.

P: ¿cómo ve usted la actividad del profesorado en el entorno de la web? ¿qué impresión tiene, cree que se están haciendo cosas interesantes?

R: los profesores que yo veo a través de internet son una parte de la élite de los profesores que utilizan lo mejor que saben y pueden estas herramientas para mejorar la educación. Hay cosas fantásticas, maravillosas, pero estos profesores que yo veo, esta parte de la élite, y digo, parte porque hay otros profesores que apenas utilizan las informática y son excentes porque se da la contradicción de que en educación no es imprescindible utilizar las nuevas tecnologías a pesar de que son una ayuda impresionante. Se puede ser un gran profesor sin utilizar las TIC pero los profesores que utilizan las TIC y las utilizan bien vendrán a representar en España un 10%. Más allá de este 10% de profesores hay un 90% que son profesores excelentes que hacen las cosas lo mejor que pueden, pero a los que les falta formación. A todos nos falta formación. Y aquí entra el elemento clave: cuando digo que hay que formar a los profesores en el uso de las TIC muchas veces las administraciones educativas sólo se fijan en este 10% de profesores a los que podríamos llamar “superinnovadores” con las TIC, y pretende que el otro 90% siga siendo igual que estos “superinnovadores”. Esto es imposible, porque este 10% de profes “superinnovadores” son profesores a los que además les gustan las TIC. Para aplicar las TIC en clase hace falta destinar mucha energía y mucha ilusión, y el 90% restante de profesores no necesariamente han de ser tan entusiastas de las TIC ni necesariamente tienen tanta energía como estos. Hemos de encontrar la manera, en ello trabajamos (y por cierto, con bastante éxito) de que estos profesores hagan un uso inteligente de las TIC en las aulas de clase y se sientan cómodos, por lo tanto hay que planear una formación para los “superinnovadores” y para los demás. Pero hemos de saber que siempre quedará un 10% de profesores que por A o por B no querrán trabajar con las TIC pero eso no significará que no sean profesores excelentes, porque entenderán perfectamente las necesidades particulares de cada alumno, porque tendrán una inmensa capacidad para comunicarse con ellos.. etc.
 
Anant Agarwal
CEO de EDX
Roger Schank
Empresario y autor del concepto “Aprender es hacer”
Dra. María Dolores Idrovo
Universidad San Francisco de Quito
Joanna Paola Prieto
Social Media & Comm. Consultant
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