Lógicamente, el coste de un curso de estas características depende de diferentes variables. Fundamentalmente, habrá que tener en cuenta:
- Número de gráficos y elementos multimedia utilizados, que pueden ir desde simples diapositivas hasta animaciones y vídeos personalizados.
- Los niveles de interactividad brindados a los usuarios, desde baja (por ejemplo, limitarse a responder tests) hasta alta (tutoriales sofisticados).
- Tiempo que se tarda en diseñar el contenido, que variará en función de factores como la originalidad del mismo, el nivel de especialización o la estructura.
- La duración del curso, que puede oscilar desde unas semans hasta 6 meses.
- Número de personas implicadas, lo que incluye desde los gestores del curso, los profesionales que ofrecen sus conocimientos y el equipo de desarrollo
En definitiva, como bien indica la infografía, un curso de e-learning no tiene un coste único, ya que cada curso es único según sus requisitos, contenidos y las necesidades de los alumnos a los que atiende.
Y tú, ¿estás de acuerdo con la infografía? ¿O piensas que la educación no puede "medirse por kilos", como si fuera un jamón?